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Organizado por la Cátedra Fundación Abbott-Universidad Carlos III de Madrid de Economía de los Medicamentos
Madrid, 9 de febrero de 2010. Los contratos de
riesgo compartido son una herramienta cada vez más utilizada entre
los sistemas de salud europeos y la industria farmacéutica para garantizar
la eficiencia del gasto en medicamentos. Expertos reunidos hoy en
la Jornada sobre gestión del riesgo y eficiencia del gasto farmacéutico
han analizado la utilidad de este tipo de contratos para la relación
entre financiador y proveedor en el campo de la prestación farmacéutica.
Este encuentro, organizado por la Cátedra Fundación Abbott-Universidad Carlos
III de Madrid de Economía de los medicamentos, ha contado con la participación
de Félix Lobo, director de la Cátedra; de Pedro Pita, profesor de Economía en
la Universidad Nueva de Lisboa; de Pere Ibern, profesor Asociado del Departamento
de Economía y Empresa de la Universidad Pompeu Fabra; de Manuel García Goñi,
profesor de Economía Aplicada en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales
de la Universidad Complutense de Madrid, y de Antoni Gilabert, gerente de atención
farmacéutica y prestaciones complementarias del Servicio Catalán de Salud.
Según ha explicado el profesor Félix Lobo, las condiciones de incertidumbre
en las que se desarrolla la prestación farmacéutica y los riesgos inherentes
para todas las partes implicadas -pacientes, administraciones públicas sanitarias,
industria farmacéutica y distribuidores- son en la actualidad una de las principales
preocupaciones para la administración y la industria farmacéutica. Estos riesgos
pueden ser de tipo sanitario, ligados a la eficacia y seguridad del medicamento,
y de tipo financiero.
Los contratos de riesgo compartido, tal y como han señalado los expertos presentes,
son un conjunto de acuerdos económicos en los que el riesgo es compartido entre
financiador y proveedor. El proveedor verá modificados sus beneficios en función
de las consecuencias de la utilización y de los resultados del producto. En resumen,
sus beneficios van acorde con los que el producto genera en el Sistema Nacional
de Salud.
Existen diversos tipos de contratos de riesgo compartido. En los acuerdos de
precio-volumen, el precio del medicamento se reduce según se incrementa el volumen
de ventas en función de un esquema acordado entre financiador y proveedor. Existen
también acuerdos ligados a la utilización de los medicamentos, su efectividad
y/o los resultados clínicos obtenidos.
“Con esta jornada,hemos profundizado en las técnicas de determinación y reparto
del riesgo y hemos analizado las experiencias desarrolladas en España y otros
países de nuestro entorno en relación a los contratos de riesgo compartido como
herramienta para alcanzar la eficiencia del gasto farmacéutico”, ha señalado
Marisa Poncela, directora general de la Fundación Abbott.
Compromiso con la formación
La Cátedra Fundación Abbott-Universidad Carlos III de Madrid de Economía de los
medicamentos tiene como principal objetivo promover y desarrollar la educación
de postgrado y la investigación en el ámbito de las ciencias sociales aplicadas
a la asistencia sanitaria y los medicamentos.
Es la tercera Cátedra de patrocinio que pone en marcha la Fundación Abbott. En
el año 2005 y con la colaboración de la Universidad Autónoma de Madrid creó la
“Cátedra de patrocinio sobre Medicina Intensiva y Paciente Crítico”. Dos años
más tarde firmó un nuevo convenio de colaboración con la Universidad Complutense
de Madrid para la creación de la primera “Cátedra en Imagen Cardiovascular” que
ha situado a nuestro país como un referente internacional en el estudio y difusión
de las tecnologías de imagen cardiovascular.
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